El Trabajo Remoto llegó para quedarse

En el año 2016 Jacob Morgan en su libro “The Employee Experience Advantage” nos hablaba sobre las tendencias que darían forma al futuro del mundo laboral, en donde ya adelantaba que el trabajo era cada vez menos un lugar a donde vamos, y cada vez más algo que hacemos. Años después llegó la pandemia mundial, que “virtualizó” de manera obligada a gran parte de las organizaciones y que terminó de confirmar lo que Morgan decía en ese entonces.

Hoy, los equipos remotos son moneda corriente, desde distintos barrios, distritos, ciudades e inclusive países, llevan adelante proyectos como si trabajaran en la misma oficina. ¿Cómo es posible?

Si bien hay innumerables aspectos que podemos contemplar para que un grupo de personas logre funcionar como un equipo de trabajo, en esta nota te presentamos los pilares fundamentales para que eso suceda, inclusive, cuando no se encuentran en el mismo espacio físico.

Cultura

Tener definido y estar alineados en misión, visión y valores de la organización es una parte esencial, ya que funcionan como el hilo invisible que amalgama a todos sus miembros, generando un sentimiento de pertenencia quizá más fuerte que aquél que logra el “estar” presencialmente. De esta manera, se consolida la confianza y el compromiso de los colaboradores, existiendo una probabilidad mucho mayor de que, inclusive sin estar supervisados, respondan a cada situación que se les presente.

Liderazgo

Este es uno de los ejes críticos. Si la figura del líder ya es importante en un entorno tradicional, en uno remoto lo es mucho más. El líder es el nexo, el punto de conexión entre la organización y los colaboradores que integran su equipo. Resulta trascendental su presencia activa, con un gran desarrollo de la empatía, la escucha y la gestión del tiempo. Esta última, primordial para poder planificar, comunicar, dar feedback y de esa forma guiar a su grupo hacia el objetivo.

Organización

Trabajando a distancia es muy fácil “perderse” o “sentirse en el aire” si no hay metas claras. La alineación de objetivos, la planificación y la definición de herramientas de trabajo colaborativo, son los mejores aliados en este contexto para la obtención de resultados. De esa forma es posible canalizar información, validaciones y avances de manera integrada, favoreciendo la agilidad y productividad.

Hasta ahora vimos aspectos muy relacionados con la dinámica de trabajo y el vínculo con la organización pero ¡El trabajo no lo es todo! Y es algo que debemos tener muy presente cuando lo hacemos desde casa.

Hábitos Saludables

En esta modalidad hay cuestiones psicológicas, físicas y sociales que particularmente debemos contemplar. Buenos hábitos como destinar tiempo a desconectarse, respetar el tiempo de sueño y mantener contacto con los afectos, son de gran importancia para conformar el equilibrio y evitar el “burnout” o síndrome del trabajador quemado. ¿Cómo crees que estás llevando adelante home office?

Todo lo mencionado refleja una pauta muy clara que debe ser premisa tanto para empresas, como para los colaboradores de las mismas: Hay que incorporar y/o desarrollar la gestión de equipos y de las habilidades que requiere el trabajo remoto.

El 2020 sí que nos ha traído desafíos pero ¿Qué mejor que crecer en función de ellos?

¿Ya estás trabajando para gestionar de manera eficiente todos estas habilidades?

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